
Además de nuestra delegación, asistieron representantes de la Gran Logia de Francia, Gran Oriente de Francia, Gran Priorato Independiente de Francia, Logia Nacional Francesa, Gran Logia Nacional de Portugal, el Diputado Maestro General del Directorio de las Logias Rectificadas del Brasil y el Gran Comendador del Rito de Memphis Misraïm de Grecia.
Este era un día especial, pues el hasta ahora Serenísimo Gran Maestro del G.P.D.G., Daniel Fontaine, cedía el testigo a su sucesor el hasta ahora Gran Prior, Marc Braví. La ceremonia de instalación se llevó a cabo en el transcurso del Gran Capítulo de la Orden que se desarrolló por la mañana. El nuevo Serenísimo Gran Maestro, Marc Braví, procedió a su vez a la instalación del Gran Maestro de las Ordenes Unidas, Bruno Barde, y a los máximos responsables de la Orden Rectificada, del Rito Escocés de Escocia y del Capítulo General del Rito Francés, instalando posteriormente cada uno sus respectivos Grandes Oficiales en la reunión de la tarde.

Así, el Gran Priorato de las Galias reúne desde esa fecha y en lo sucesivo:
- La Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa, presidida por un Gran Prior.
- La Orden religiosa, militar y Masónica del Temple y de San Juan de Palestina, Rodas y Malta, presidida por un Gran Prior (Malta: en virtud de una patente transmitida por el Gran Priorato de Inglaterra y Gales, en septiembre de 1992; Temple ("Knights Templar"): en virtud de la patente transmitida el 5 de febrero del 2000, por el Gran Priorato de Escocia.
- El Gran Capítulo de los Altos Grados del Rito Francés, presidida por un Gran Maestro (en virtud de la deliberación del Directorio Escocés de Auvernia, de fecha 25 de abril de 1777, ratificada por la recepción de la Patente otorgada en 1995 por Holanda, único país en el mundo que practica regularmente estos Altos Grados).
- El Directorio Nacional de las Logias Escocesas Reunidas y Rectificadas dirigido por el Diputado Maestro General.

Finalmente, por la noche, el G.P.D.G. reunió a todas las delegaciones extranjeras en un fraternal ágape que tuvo lugar en un céntrico restaurante de los Campos Elíseos de la ciudad parisina. La visita a París, valió la pena como siempre y dio tiempo para todo, incluso para el turismo, como lo muestran algunas de estas fotos.