
La entrevista, de una hora y tres cuartos de duración, se desarrolló en la mayor de las cordialidades y con gran interés por parte del P. Borrás, que confeso su total desconocimiento respecto a la masonería, y en especial, respecto a la existencia de una Masonería Cristiana como la que representa el Régimen Escocés Rectificado del G.P.D.H.
De nuestro ideario, se interesó especialmente por el aspecto ecuménico del R.E.R., cuya exigencia de la condición de cristiano para poder ingresar, no está restringida exclusivamente a católicos sino que se abre y abarca a todos los cristianos de sus distintas iglesias, aspecto que coincide con el diálogo interreligioso en que los Jesuitas están empeñados desde hace algunos años.
Como en otras entrevistas, nuestro Gran Maestro, llamó la atención del Padre Provincial sobre ciertos tramos de nuestros rituales Rectificados que denotan claramente el carácter profundamente cristiano en que se inspira la Orden de la Masonería Rectificada. También como en anteriores entrevistas, Ramón Martí, manifestó abiertamente que el objetivo de la Masonería Rectificada es conseguir por parte de la Iglesia católica una declaración favorable al Régimen Escocés Rectificado, en la que quede patente que no hay ningún inconveniente en ser católico y Masón Rectificado a la vez, ya que la iglesia católica es la única de las iglesias cristianas que continúa manteniendo una opinión negativa.
Las preguntas fueron muchas, como muestra la duración de la entrevista, teniendo que poner punto final a la misma, al presentarse otro compromiso del Padre Provincial, que no permitió su continuación, haciendo ambas partes votos por continuar estos contactos que permitirán ir avanzando progresivamente en pos del objetivo que el Gran Priorato de Hispania se ha propuesto: que los Masones Rectificados del Gran Priorato de Hispania queden claramente diferenciados del resto, y que aquellos otros Masones esparcidos por otras Obediencias puedan venir a nosotros y vivir abiertamente y sin ambages su condición de Masones y su condición de cristianos.
Antes de despedirnos y como es costumbre, se hizo entrega al P. Borrás, de la medalla del Gran Priorato de Hispania y de un ejemplar de bolsillo de nuestra Regla Masónica Rectificada.