
Al igual que en Montserrat, se formuló al obispo la voluntad por parte del Gran Priorato de Hispania de presentar la Masonería Rectificada ante una Iglesia que desconoce la existencia de una Masonería tradicional y cristiana, haciéndole ver las diferencias existentes entre el Régimen Escocés Rectificado y el resto de masonerías, mostrándole extractos de nuestros rituales, como es el caso del Compromiso de Aprendiz en que juramos fidelidad a la Santa Religión Cristiana. Así mismo, se le comunicó la próxima entrega en depósito de todos los rituales del Régimen Escocés Rectificado al fondo bibliotecario del Monasterio de Montserrat, para que estén bajo su custodia y tengan acceso aquellos estudiosos que quieran conocerlos.
Monseñor Carreras se mostró sorprendido e interesado por la existencia del R.E.R., exponiéndole nuestro Gran Maestro, que nuestro objetivo es conseguir, en su día, una declaración favorable y no beligerante, por parte de la Jerarquía de la Iglesia Católica, respecto a la Masonería Rectificada tal cual es practicada por el Gran Priorato de Hispania en nuestro país, y por el Gran Priorato de las Galias en Francia. En este sentido, Monseñor Carrera se comprometió a iniciar las gestiones encaminadas a una futura entrevista con el obispo titular de la Archidiócesis de Barcelona, Excmo. y Revdmo. Mons. Lluis Martínez Sistach. Nuestro Gran Maestro Ramón Martí, le respondió, que un primer hito en el objetivo que nos proponemos, sería un primer pronunciamiento de la Conferencia Episcopal Tarraconense, la cual comprende todas las diócesis existentes en Catalunya, respondiéndole muy políticamente el obispo que todo se andará.
Finalmente y poco antes de despedirnos, se hizo entrega a Monseñor Carreras de la medalla conmemorativa de la creación del Gran Priorato de Hispania, despidiéndonos amablemente y haciendo votos por continuar y mantener tan interesantes contactos.