
La totalidad de H.H. de la R.L. GUILLEM DE MONTRODON de Zaragoza, y la mayoría de Hermanos de las R.R.L.L. TAU de Barcelona, CABALLEROS DE LA ROSA de Madrid y LUZ INTERIOR de Sta. Cruz de Tenerife, han decido causar la baja de la GRAN LOGIA DE ESPAÑA y solicitar Carta Patente al DIRECTORIO NACIONAL DE LAS LOGIAS REUNIDAS Y RECTIFICADAS DE ESPAÑA del PRIORATO DE HISPANIA.
Esta decisión se produce por voluntad de trabajar la Masonería Simbólica Rectificada de manera íntegra e integral y en su más estricta pureza y tradición tal cual esta expresada y prevista en nuestros Códigos fundacionales: "Código de las Logias Reunidas y Rectificadas" y "Código General y Reglamentos de la Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa" de 1778.
Esta decisión irrevocable, exenta de toda crispación, ha sido tomada desde la más absoluta serenidad y madurada durante largo tiempo. No pretende como otras anteriores escisiones producidas en el seno de la G.L.E., cambiar el panorama de la regularidad masónica en nuestro país, pretendiendo obtener para sí el reconocimiento de corte anglosajón, a costa que lo pierda la Gran Logia de España. Si la G.L.E. pierde la regularidad no será a causa nuestra, será por otras buenas razones.
El R.E.R. no necesita las cartas patentes obtenidas de la G.L.E., todas ellas han sido devueltas o lo serán en breve.La única Patente y reconocimiento que necesitamos, la obtuvimos el 22 de Marzo de 1993 de aquel Organismo, el Gran Priorato de las Galias, al que reconocemos como único depositario del Régimen Escocés Rectificado, en tanto que ha sabido guardar el depósito de la Tradición Rectificada, tal cual la concibieron sus fundadores y se ratificó en los Conventos de las Galias de 1778 y Wilhemsbald en 1782.
No nos vamos al cobijo de nadie, tenemos Carta de naturaleza propia, y toda la estructura necesaria para funcionar de acuerdo a los usos y costumbres del R.E.R. del primer grado hasta el último. Contamos con el reconocimiento del Gran Priorato de las Galias.
Nuestra decisión pone punto final a 20 años de desencuentros entre la dirección de la G.L.E. y los Hermanos del R.E.R. Desencuentros, que no hacen más que constatar la imposibilidad de entendimiento entre distintas concepciones de la Masonería: la "inglesa" por decirlo de algún modo que rige desde 1929 y que contempla la masonería simbólica solo en sus tres primeros grados, versus la masonería europea continental surgida en el último cuarto del siglo XVIII de la que son fruto otros Sistemas Masónicos como el Rito Escocés Rectificado o el Rito Sueco (primo hermano nuestro) con más de tres grados simbólicos (sin embargo, esta diferencia no ha sido óbice para que la Gran Logia Unida de Inglaterra haya reconocido desde siempre a las Grandes Logias Escandinavas y a la Grosse Grandesloge der Freimaurer von Deutschland) y formando un perfecto conglomerado del primer grado hasta el último. El Rectificado no se adhirió a la fórmula inglesa hasta 1958 que aceptó ceder en Francia la administración (pero no entregó nada más) de sus Logias de San Juan o "azules" a la G.L.N.F., creyendo que con ello se hacia un bien al crecimiento y consolidación del R.E.R. Craso error pues se creció en cantidad pero no en calidad, teniendo que volver el Rectificado en Francia al estatus anterior a 1958 para evitar que la G.L.N.F. lo emponzoñara todo.
Nos vamos sin ningún rencor, no sería propio de Masones ni de Caballeros, pero durante estos veinte años tampoco hemos podido estar ajenos a lo que ocurría a nuestro alrededor. Nos llena de tristeza ver en lo que estamos cayendo, a ojos de la comunidad masónica internacional, suspendiendo de sus derechos masónicos a un Pasado Gran Maestro, con quien tuvimos nuestras diferencias y serias discrepancias, pero que no merece el trato que esta recibiendo, independientemente de que la gestión económica de la anterior Gestora de la G.L.E., de la que él, en tanto que Gran Maestro era su máximo responsable, haya sido absolutamente nefasta. No era necesario tanto escarnio, ensañamiento y vergüenza pública para terminar pagando una derrama. Francamente, podemos constatar que los cambios llegados con la denominada "nueva etapa" no están aportando nada nuevo, quizá porque los cambios a realizar deban ser mucho más profundos y afecten éstos a un cambio de actitudes que no se puede abordar a simple golpe de decreto. La Gran Logia de España hace tiempo que ha perdido toda noción de Tradición que le és propia a toda sociedad iniciática. Los cambios, por supuesto que hay que abordarlos, pero no es suficiente con poner las cuentas claras si no que son de índole mucho más profunda. En cualquier caso, este ya no es nuestro problema. Tiempo ha habido de habernos escuchado, pero ningún Gran Maestro de la G.L.E. no ha querido, no ha sabido, o no se lo han dejado hacer.
Un especial recuerdo para la Gran Logia Provincial de Catalunya, cuyos Provinciales con su comportamiento, han puesto a prueba la paciencia de nuestros Hermanos Rectificados de allí y los han hecho crecer en tolerancia y amor al prójimo.
No todo ha sido malo en estos veinte años, hemos conocido Hermanos, a nivel personal, excelentes que probablemente merecerían estar entre nosotros, pero que la propia dinámica de funcionamiento de la G.L.E. distraía de los objetivos que todo buen Masón debe perseguir. Hemos tenido oportunidad de conocer a otros Hermanos "irregulares" movidos por principios que algunos H.H. de la G.L.E. ya quisieran tener para sí. En ningún sitio están todos los que están, ni son todos los que son.
En fin, nos alegramos de poder mirar al resto de Masones españoles de cara a cara y no a hurtadillas, como hasta ahora debíamos hacer con todo aquel que no estuviera dentro de la G.L.E. Las puertas de nuestras Logias están abiertas a todo hombre o Masón que se acerque para concurrir en la construcción del Templo que los Masones Rectificados levantamos a la Virtud, y a mayor Gloria del Gran Arquitecto del Universo, independientemente de cual sea su procedencia.