
Este discurso del duque Ferdinand de Brunswick en el Convento de Wilhelmsbad (Actas, documento nº 121) – que no debe ser confundido con su discurso inaugural (documento nº 4) del que Forestier ha ofrecido un sucinto análisis(2) - hasta ahora no ha sido nunca publicado, al menos, que sepamos. Nos ha parecido oportuno publicarlo porque presenta diversos motivos de interés. El primero es de órden histórico y documentario y – no nos engañemos – no resulta muy interesante para la mayor parte de Hermanos, sino únicamente para un reducido número de ellos, aquellos que un hombre de espíritu no hace mucho vino ha denominar, medio broma medio en serio, como la “Cofradía de lectores de Le Forestier”, cofradía de reducidos efectivos y constituida por “Masones curiosos”, como se dice en las Old Charges: curiosos por instruirse y sacar a la luz las circunstancias del nacimiento, o si se prefiere, de la emergencia del Régimen rectificado. Por tanto, la verdad obliga a decir que una tal investigación no se quede circunscrita al terreno de la erudición. En efecto, según un filósofo, “en todo origen hay un destino”. El estudio del carácter, inspiración y conducta de nuestros fundadores permite, sobre todo cuando éstos se expresan en persona, tener presentes a hombres reales y vivientes y no solamente a ideas abstractas y desencarnadas, de hacernos conocer, y a menudo apreciar, a Masones que, hallándose en circunstancias que ofrecen con las nuestras numerosos puntos de comparación, se esforzaron sincera y ardientemente en descubrir la auténtica Masonería y así mismo de vivirla auténticamente. Ya que la Masonería, incluso si, como es el caso en nuestro Régimen, vehicúla una doctrina, no tiene nada en común con un sistema doctrinario e ideológico, y ella reclama como consecuencia un compromiso cotidiano. Tal era la convicción de aquellos que, hace ya dos siglos, la reformaron o quizá mejor la “rectificaron”.
Desde este punto de vista, no puede ser indiferente para un Masón rectificado de 1987 entrar en la familiaridad de un Willermoz, de un Charles de Hesse o de un Ferdinand de Brunswick. Y más aún cuando – y tocamos aquí el segundo y más esencial motivo de interés de un discurso como éste – sus intenciones, sus exhortaciones van encaminadas a hablarnos, a conmovernos en el sentido propio de la palabra, es decir, ponernos en movimiento, incitarnos a actuar. ¿Quién puede decir, en efecto, que la definición que el Magnus Superior Ordinis dá más delante de las cualidades de un “verdadero Masón” no son de actualidad?. ¿Quién puede sostener que éstas cualidades se hayan convertido en parte integrante del comportamiento, tanto en logia como fuera de ella, de cada uno de los Masones rectificados?. ¿Qué no se han quedado pendientes de ponerlas en práctica?. Hay ahí, creemos, materia para un exámen de conciencia cotidiano.
Igualmente para la práctica de la beneficencia, ésta virtud que podríamos decir, y que éstos Hermanos estiman, consustancial a la Masonería desde el mismo momento en que ésta no se limita a un amable divertimento y a una honesta sociabilidad, aunque sea ésta fraternal. Ella exige, para no quedar limitada a unos actos puramente formales y quizá hipócritas de reverencia a una moralidad de convención, traducirse en obras – obras a las cuales se entregaron cada uno por su parte tanto Willermoz como Ferdinand de Brunswick, por citar sólo a ellos entre otros muchos. Pero el ejercicio individual de la beneficencia no es suficiente, el Gran Superior, por mediación de su portavoz Virieu (en la memoria publicada más adelante) lo señala con fuerza: la Orden debe comprometerse en tanto que tal en acciones de envergadura. ¿Quién no ve que tal programa está áun por realizar?
Es de esto que un Hermano como Ferdinand de Brunswick nos habla y que, independientemente de problemas históricos menores que provoca y que trataremos en nota aparte, su discurso puede leerse, no en pasado si no en presente.
Además, nos pone en contacto con lo que no dudaremos en denominar una alma bella. Citaremos como prueba de nuestra afirmación, estos dos testimonios contemporáneos, extraídos del expediente constituido por Jean Guiraud, alias Benjamin Fabre, con vistas a la preparación de su famosa obra sobre el marqués de Chef de bien Franciscus, Eques a Capite galeato (1913), documento tan felizmente redescubierto por Robert Amadou y presentado por él en Renaissance Traditionnelle(nº 62-63, julio 1985, págs. 85 y sig.). El primero es del barón de Gleichen, cuya cualidad primera no era precisamente la benevolencia, y que escribía en una carta del 29 de octubre de 1781: “Apenas conozco personalmente al príncipe Ferdinand, lo he visto después de la guerra(3), lo he encontrado sencillo, sabio y sobre todo modesto, lo que vino a añadirse a mi admiración por sus proezas. Creo que, por su celo masónico, al deseo de dirigir a una tropa cualquiera se añade las necesidades de un anciano(4) que esta pensando en recogerse en lo espiritual cuando su cuerpo rechaza las pasiones. Pasa por crédulo y, a su edad, esto no prueba nada contra su espíritu”(5).
Este homenaje tiene tanto más valor cuando de alguna manera es arrancado en contra de su agrado a un espíritu llevado al sarcasmo y a la denigración. He aquí otro, menos reticente, del príncipe de Kolowrath-Liebstein, con fecha 8 de septiembre de 1781 : “Estoy convencido que no podríamos tener mejor jefe masónico que nuestro Gran Maestro actual. Durante mi estancia en Brusnwick, he tenido la suerte de verle, hablarle a menudo y conocerlo particularmente. Se puede realmente nombrarlo como modelo de maestros, porque posee todas las virtudes de nuestra Orden en grado sumo. Su gran veneración por la fuente de toda luz y toda sabiduría es una de sus cualidades que más contribuirá a hacer avanzar la obra del Señor”
Tal era el perfil de aquel que Willermoz declararía, treinta años más tarde(6), que “guardaría siempre memoria, con el recuerdo de su preciosa benevolencia, y que – añadía – sin duda alguna, ha marchado a recibir la recompensa de sus virtudes y su amor por nuestro divino Maestro y Redentor Jesucristo”. Aquel también que afirmaba, haber, desde su iniciación, “considerado la Masonería como un medio para ennoblecer y perfeccionar nuestra alma y hacer a los hombres felices”. ¿Tenía algo a cambiar?
SERENÍSIMO & Reverendísimo Gran Maestro de la VIIIª Provincia & Coadjutor de la VIIª Provincia(7) , Reverendísimos Grandes Maestros Provinciales representados de la IIª, Vª & IXª Provincia, todos juntos muy Reverendos & Queridísimos Hermanos. He emprendido una tarea dificil, que es la de abrir mi corazón después de todos los excelentes & muy buenos comentarios de mis Hermanos que he escuchado leer sobre la moción que el Hermano ab Eremo ha hecho el 25 del corriente. Reconozco mi insuficiencia para satisfacerla dígnamente, que supliré con una sinceridad escrupulosa. Empezaré por ofreceros la reseña histórica de lo que a mi respecta, & de la posición en que me encuentro respecto a la Masonería & el Interior de la Orden. Me atrevo pues a reclamar la indulgencia de los Hermanos al hacerles el siguiente relato histórico.
Hace ya 41 años, mis Queridos Hermanos, que soy miembro de la honorable Sociedad de los Francmasones. He considerado a la Masonería desde aquel lejano momento como un medio para ennoblecer & perfeccionar nuestra alma, & de hacer a los hombres dichosos por ello.
El año de 1741 es la época de mi entrada en la honorable Orden de losFrancmasones(8). Fui recibido Aprendiz & Compañero en la Grande L en Berlín(9). En el año de 1742 o 1743, fui recibido Maestro en una L en Breslau. El año 1745, recibí el Grado Escocés según el antiguo ritual en Berlín(10). En los años posteriores de 1764 hasta el año 1766, me dediqué a rectificar las XX; & a solicitud del Duque Reinante mi Hermano, me puse a la cabeza de las XX establecidas en Brunswick(11).
Durante los 26 años de servicio militar, sólo pude ocuparme de la Masonería en la medida que mis deberes militares me lo permitieron(12). Durante este tiempo, asistía a las XX a las que, mis cuñados, el Rey de Prusia, su Hermano el Príncipe de Prusia, & el Duque Reinante de Brunswick, mi Hermano, asistían(13).
Fue en el año de 1765 que el Duque Reinante de Brunswick, mi Hermano, solicitó mis servicios para que terminara con las diferencias reinantes en Brunswick entre las XX de la Late & de la Estricta Observancia(14), & tuve la suerte de poderlas terminar a recíproca satisfacción. Aún hubo luego algún que otro altercado entre las dos ramas de la Masonería y tuve de nuevo la suerte de poderlo terminar con éxito. Finalmente, por la conducta desconsiderada del Maestro en Cátedra & de varios Miembros de la L Late Observancia, me ví obligado a tener que abolir el Sistema de la Late Observancia con la conformidad del Duque Reinante de Brunswick, mi Hermano. Fue más o menos en este tiempo que me proveí de una patente de constitución de Inglaterra por mediación de Lord Pietre(15). Sólo quedó pues una L del sistema de la Estricta Observancia en Brunswick, que llevaba el nombre de la Columna Coronada,del sistema de las XX unidas. Poco antes de ésta época, y a requerimiento del Duque Reinante, mi Hermano, fui iniciado en el sistema de la Orden que hasta hoy hemos profesado(16).
En el convento de Kohlo del año 1772, fui elegido y proclamado por unanimidad Magnus Superior Ordinis, y Gran Maestro de todas XX unidas de Alemania, & cuya Patente aquí lo demuestra. (Ver el nº siguiente)(17) .
Después de la restauración de las Provincias de la Orden del T.(18) gracias a Su Reverencia ab Ense [Baron de Hund] a saber, la IIª, IIIª, Vª & VIIIª, ésta última dividida en dos Grandes Prioratos, a saber, el de Italia & el de Alemania, éstas me solicitaron también para desempeñar tal cargo. Los años 1775, 1776, 1777, 1778 & 1779 fueron para mí épocas memorables en la Orden, sobre todo por la oportunidadde conocer al Queridísimo, Serenísimo & Reverendísimo Hermano a Leone Resurgente, & del Reverendo Hermano a Ceraso [el chambelán Barón de Waechter](19). Hize cuatro viajes consecutivos en 1778, 1779, 1780 & 1781 a Dinamarca(20) & una vez a Suecia, país en el que uno de sus grandes objetivos ha sido siempre la Orden y la Masonería. Antes de éstas épocas recibí el Grado de Gran Oficial del Capítulo Iluminado de Suecia(21).
El año 1779, en el mes de Abril, adquirí grandes conocimientos(22). Éstos fueron tan consolantes & tan preciosos para mi alma, que me propuse de inmediato & he redactado el borrador para una circular a dirigir a todas las XX unidas, concebido en los términos siguientes, que fue leido en el Directorio de la VIIª Provincia el 5º día del mes de mayo de 1779, en mi ausencia, & redactado por mí en Vechelde el 29 de Abril de 1779(23). He aquí la traducción de éste borrador palabra por palabra del original alemán:
“Mis reverendos & muy queridos Hermanos, he cumplido según todas mis fuerzas con mis compromisos masónicos. Sólo bajo las condiciones siguientes puedo únicamente encontrarme de ahora en adelante a la cabeza de la Masonería, a saber:que las XX lleven a cabo & cumplan mejor que en el pasado, mediante pruebas reales, sus promesas & compromisos solemnes. En caso contrario, & que las cosas queden como estaban, me veré en la obligación de renunciar de manera irrevocable, devolver la dignidad de la que estoy revestido & contentarme con permanecer como Masón de sello(24), cumpliendo todos mis deberes como Masón, & de glorificar por mí solo el Gran Nombre del Eterno & del Supremo Arquitecto del Universo, rindiéndole mis fervientes acciones de gracias por las bendiciones sin límite con que me ha colmado, & lo que continuaré haciendo hasta el final de mi carrera & mi peregrinar por este mundo. Para alcanzar éste objetivo saludable, emplazo a cada Maestro Escocés en jefe de cada x a presentarme en seis meses a dato insinuationis(25) sus planes & esbozos, & de añadir al mismo tiempo su sentimiento de cómo(26) creen poder ponerlos en práctica, presentándome todo ello para un examen exacto. Una vez todo sopesado & examinado cuidadosamente, y que yo haya devuelto todo con mi opinión, esperaré otros seis meses la opinión de cada xx como(27) los planes habrán sido ejecutados. Dependerá de cada Maestro Escocés en jefe el trabajar en pos del gran objetivo de convertirnos en una sociedad útil, sea separadamente, sea con otras XX xx conjuntamente, con vistas a que los trabajos tiendan a unas finalidades que sean dignas & aceptables por el Gran Arquitecto del Universo. Para trazaros el perfil del verdadero Masón, es preciso que esté provisto de las cualidades siguientes:
De una verdadera creencia en Dios sin hipocresía. De un amor verdadero & puro por su Divino Redentor, única fuente de todo bien. De una rectitud de corazón perfecta. De un verdadero amor activo hacia el prójimo. Del verdadero conocimiento de cómo(28) la verdadera formación del corazón debe hacerse, & cómo se puede llegar a buscarla, & a examinarla junto a los demás. De una beneficencia en su sentido más amplio. De una verdadera & depurada caridad hacia todo el mundo, sea amigo o enemigo. De una amenidad en el comercio de la vida. De un verdadero amor al prójimo. De un humor social(29). De una ausencia total de envidia. De una ausencia total de celos. De evitar toda sospecha. De cumplir exacta & religiosamente todos los compromisos tomados como Masón, así como aquellos otros contraídos en su estado civil. De ser desinteresado. De renunciar a todo amor propio exagerado & indignado. De renunciar al orgullo, fuente única & principal de todo el mal que hay en el mundo. De no ser rencoroso. De trabajar sobre todo en el verdadero conocimiento de uno mismo, & de no ser indulgente con esta tarea. De trabajar día tras día en mejorar su corazón, & hacerlo más sensible si aún no lo és. Y de persistir en el cumplimiento de todas estas virtudes hasta el final de su carrera(30).
Aquel que cumpla, mis queridos Hermanos, estas reglas escrupulosamente es un verdadero Masón, & a la cabeza de esta especie de Masones yo estaré con gusto & con satisfacción. Renuncio solemnemente a todo lo que es contrario a estas virtudes. Si todas estas virtudes son ejecutadas exactamente por cada uno en tanto le sea posible, necesariamente resultará de todo ello, como mayor & única ventaja que los Miembros de esta respetable Sociedad se perfeccionarán, & se ocuparán preferentemente a cualquier otra, de cosas dignas del Gran Arquitecto del Universo, & a lo que pueda tender al verdadero bien estar de la humanidad, teniendo como consecuencia que la miseria & las necesidades de los desdichados serán socorridas, & los injustamente oprimidos serán asistidos encontrando un verdadero asilo junto a nosotros(31).
Mi idea es, como consecuencia de todo esto, que los planes sean comenzados por la ocupación futura de los verdaderos Francmasones por estos principios de virtud, & que sean dignos de ellos, & espero que me sean enviados & comunicados. Según los conocimientos que me son dados a compartir, es un deber sagrado para mí de notificarla a todos mis queridos Hermanos Masones, cual es su verdadera obligación(32). Felices aquellos que caminan por estas vías. Los conocimientos sublimes & consolantes que me son dados a compartir, lejos de hacerme orgulloso o que quisiera elevarme por encima de mi prójimo, adoro con sumisión las vías inmutables del Eterno & Gran Arquitecto del Universo & beso con sumisión su mano benefactora & misericordiosa(33). Considerándolo todo desde este punto de vista, me estimo el más feliz de los mortales, bajo el auspicio del Gran Arquitecto del Universo & de mi Divino Redentor. Bendecidos sean todos aquellos que trabajan sin descanso de(34) hacerse dignos de estas sublimes verdades, & que concurren eficazmente al socorro de su prójimo.
Vechelde, 29 de abril de 1779.
Encargué al Hermano ab Urna que redactara este bosquejo, lo cual llevó a término bajo la supervisión del Reverendo Hermano a Ceraso(35). Esta circular estaba fechada el 6 de Octubre de 1779 & fue expedida. Recibí una memoria a propósito de dicha circular de parte de un Hermano del Convento de Diputación reunido por aquel entonces en Brunswick, cuya copia se encuentra adjunta a éste Discurso nº 2, que me fue entregada el 28 de Octubre de 1779 en Schlesvic. Me comprometí a esbozar un borrador de respuesta, & del que rogué al Hermano a Bombice que fuera el redactor(36). El resultado es este bosquejo traducido palabra por palabra del alemán.
- Deseo que mi circular llegue a comunicarse a cada jefe de Prefectura, o Maestro en jefe de cada x, & que nada sea cambiado pues se trata de verdades evidentes que allí se encuentran, & de las que estoy completamente convencido.
- Dependerá de cada Prefecto que comunique de mi circular lo que crea conveniente hacer saber a toda la Prefectura según local(37), & según el buen efecto que ello pueda producir en la Prefectura, es decir en pocas palabras, me remito en esto al buen criterio de cada Prefecto, & que cada Prefecto me haga sus comentarios a los que trataré de responder de la mejor manera posible. Sin embargo de mi circular no cambiaré nada.
- No tengo intención de abolir la Orden, pero he dedicado toda mi atención para devolverle su dirección verdadera.
- No tengo en absoluto la intención de dejar la Orden ni de abandonarla, pero amenazo hacerlo, & de dejarla en el supuesto que no se preste atención a mis exhortaciones pastorales tendentes todas ellas al verdadero objeto & al verdadero bienestar de la Masonería.
- Estoy dispuesto y me comprometo a dar a cada Prefecto explicación de en qué verdadero sentido ha sido concebida mi circular & como debe ser considerada & entendida.
- Declaro de buena gana & para tranquilizar los espíritus, que aseguro no contemplar de ningún modo la abolición total de la Orden. En fe de ello haré todavía expedir una circular dirigida a todos los cabezas de Prefectura representados en el Convento de diputación, a fin de que se tome acta en el Convento de diputación, de en qué sentido mi primera circular debe ser entendida, & que sólo es una exhortación pastoral.
- Nunca ha sido mi idea que mi primera circular deba ser comunicada a todos los miembros del Capítulo.
Castillo de Gottorf(38) en Schlesvic, el 29 de Octubre de 1782.
Esta respuesta se encuentra in extenso adjunta. He perdido el hilo sobre que uso se ha dado a mi respuesta al Convento de diputación(39).
Todo lo dicho anteriormente ocasionó la circular preliminar del 19 de Septimbre de 1780 de la que fue redactor el Hermano a Fonte irriguo(40) bajo mi supervisión. A estas dos circulares, o no he recibido respuesta por parte de un gran número de Prefect., o la respuesta ha sido muy tardía, o no lo ha sido en el verdadero sentido de mis circulares(41). A esta última siguió la circular de fecha 18 de junio de 1781 de Gottorf, redactada por el Hermano a Fonte irriguo, con la ayuda de las luces del Hermano ab Urna, bajo la supervisión del Serenísimo Hermano a Leone Resurgente & bajo la mía propia. A esta circular sucedió con fecha del 18 de Agosto de 1781 la de prórroga. Y la de convocación sucedió a ésta para el presente Convento General, fechada el 30 de Marzo de 1782(42). En la década de los 70, obtuve el Grado de Gran Oficial del Capítulo iluminado de Suecia(43). Bendigo el instante de nuestra reunión en este Convento General, & y auguro buenas, saludables & felices consecuencias, si le place al Gran Arquitecto del Universo bendecir nuestros trabajos. Pido disculpas por el estilo & los anacronismos; una sucesión de 41 años pudieran fácilmente producir estos últimos(44).
Por otra parte, he de manifestar que estoy enteramente de acuerdo, según mi convicción, con la admirable Notificación del Serenísimo y Reverendísimo a Leone Resurgente.
H. FERDINANDUS a Victoria, E.P. & M.S.O.(45)
- L= Logia. LL o XX = Logias. X = Logia escocesa. XX = Logias escocesas.
- Le Forestier, op. cit., pág. 654
- La guerra de los Siete años (1756-1763) en la que el duque Ferdinand sirvió brillantemente.
- Ferdinand de Brunswick, sólo tenía 60 años.
- Remarcado por nosotros.
- Carta del 10 de septiembre de 1810 a Charles de Hesse. (Cuaderno Verdenº 8)
- El príncipe Charles de Hesse-Cassel era Gran Maestro Provincial de la VIIIª Provincia (la de la Alta Alemania) y Coadjutor del Gran Maestro Provincial dimisionario de la VIIª Provincia (sobre el Elba y el Oder), el duque de Sudermania, futuro Carles XIII de Suecia. El Gran Maestro de la IIª Provincia (la de Auvernia), el duque de Havré y de Croÿ, estaba representado por Henri de Virieu, el d ela Vª Provincia (de Borgoña), el barón François-Christian de Durkheim, frecuentemente ausente, por su hermano el coronel Fréderic de Durkheim, y finalmente el de la IXª Provincia (la de Italia nuevamente creada por escisión de la VIIIª), el conde de Bernez, por el doctor Giraud – todos ellos Grandes Profesos.
- A la edad pues de 20 años, Ferdinand de Brunswick era nacido en 1721.
- La logia “Los Tres Globos”, fundada en 1740 a inicitaiva de Federico II, que fue su Gran Maestro hasta 1772. Tomó a partir de 1744 el título de Gran Logia Madre nacional. Cf. Roger Girard, Le 240 aniversario de la Grande Logia nacional “Los Tres Globos” (Trabajos de Villard de Honnecourt, nouv. Serie, nº 2, págs. 133 y sig.); cf. también André Doré, Federico el Grande Francmasón (Renaissance Traditionnelle, nº 65, enero 1966, págs. 65 y sig.).
- Según la cronología establecida por Le Forestier, el grado de Maestro Escocés de la Estricta Observancia, sistema cuya elaboración empieza únicamente en 1751, quedaría excluido; igualmente, el que comportaba el sistema dicho de “Capítulo de Clermont”, creado y puesto en práctica en la logia “Los Tres Globos” a partir de 1759. Sólo puede tratarse pues de la primera “molienda” de éste último, implementado en esta logia alrededor de 1735 bajo la denominación de “Caballero de San Andrés del Cardo” (Le Forestier, op. cit., capítulo I, especialmente págs. 85, 87, 91 94 y capítulo II, págs. 111-113).
- En el texto original pone: Brunsvic. Esta época corresponde en efecto a un período de gran expansón de la Estricta Observancia.
- La carrera militar, brillante toda ella, de F. De Brunswick tuvo lugar enteramente al servicio del rey de Prusia, su cuñado, del que fue uno de sus mejores generales, desde la campaña de Silesia en 1741 hasta su licencia absoluta en 1766, después de la guerra de los Siete Años (cf. Cuaderno Verde nº 8, pág. 38, nota 1).
- El “rey de Prusia”: Federico el Grande, nacido en 1712, rey de 1740 a 1786. “Su hermano el príncipe de Prusia”: Enrique de Prusia, muy “dado a los conocimientos ocultos”, nos dice Le Forestier, y que protegió tanto a los Rosacruces de Oro del Antiguo Sistema como al abad Pernedtty, futuro inspirador de los Iluminados de Aviñón. “El duque reinante de Brunswick”: Carlos Iº, hermano mayor de Ferdinand de Brunswick.
- Late Observancia (= observancia relajada). Denominación peyorativa aplicada a las logias que habían rechazado dejarse “rectificar”, es decir, agregarse al sistema de la Estricta Observancia.
- Lord Pietre, Gran Maestro de la Gran Logia de Inglaterra (Modernos) de 1772 a 1776. Éste era, particularidad a destacar para su tiempo, católico romano convencido, y a la vez, el jefe reconicod de la comunidad católica romana en Inglaterra.
- Es decir, el sistema de la Estricta Observancia tal como fue instituido por Hund.
Le Forestier hace de éstos episodios Op. cit., págs. 190-191 y pág. 201) el relato siguiente: “En el ducado de Brunswick, los Templarios habían sabido ganar para su causa a toda la familia ducal. Cuando la mayoría de los miembros de la Logia Jonathan pidieron en 1764 ser rectificados, una minoria refractaria a la afiliación había pretendido conservar el nombre, el local y el mobiliario de la antigua Logia. Los Templarios abrieron entonces la Logia Jonathan del Pilar que habría tenido que luchar contra la hostilidad de la Logia primitiva y de otra Logia, la San Carlos de la Indisoluble Fraternidad, fundada en 1764 por el comediante francés Le Boeuf y que practicaba los altos grados franceses con un ritual redactado en francés. Para poder fin a estas querellas el duque reinante Carlos Iº cerró las tres Logias y encargó al consejero de gabinete Liebeherr, Maestro en Cátedra de la Logia francesa, establecer dos Logias distintas, si bien que practicando, bajo el protectorado del duque, el mismo ritual: la Logia Madre San Carlos de la Concordia trabajaba en francés y una Logia hija de ésta, Jonathan de las Tres Columnas lo hacía en alemán. El hermano segundo del duque reinante, Ferdinand de Brunswick-Lueneburg-Wolfenbuettel, que acababa de recibir de la Gran Logia de Londres una patente de Gran Maestro Provincial para el ducado de Brunswick, había instalado solemnemente estas dos Logias los días 10 y 11 de octubre de 1770. Pero éste mismo año Carlos Iº y Ferdinand fueron solicitados por von Rhetz, Eques a Trabe Aurea, teniente general al servicio de Brunswick, de entrar en la Estricta Observancia. Después de haber recibido esta enseñanza “histórica” – es decir sin ceremonia (N.D.L.R.) – el duque reinante, rechazando tomar el nombre de Orden deEques a Pulvinari Rubro, que le estaba destinado, aceptó el anillo de Caballero Templario y regaló al Capítulo Prefectoral de Brunswick una espada tomada de su colección de armaduras y que debía figurar como espada de la Orden en las ceremonias rituales; sin embargo autorizó por otra parte a su hermano y a su hijo para que se pudieran rectificar. El segundo de sus hijos, el príncipe Federico Augusto, teniente general al servicio de Prusia, había ya firmado el año anterior el acta de obediencia bajo el nombre de Eques a Leone Aureo; entró en 1771 con el consentimiento de su padre en el Capítulo como Socius, Amicus y Fautor Ordinis. Su tio, el duque Ferdinand, se hizo recibir en la Orden Interior bajo el nombre deEques a Victoria, con el título de Amigo y Protector.”
Más tarde, en 1774, “el duque Ferdinand presionó al duque reinante, su hermano, para que ordenara el cierre de las dos Logias de la ciudad, San Carlos de la Concordia y Jonathan de las Tres Columnas, que no querían aceptar los rituales simbólicos adoptados por el convento de Kohlo. Les fue prohibido continuar reuniéndose bajo pena de cien ducados de multa y fueron sustituidas por la Logia Escocesa, las Tres Estrellas, compuesta por Masones Rectificados entre los cuales estaba el más joven de los hijos del duque reinante, el príncipe Leopoldo, afiliado como Socius, Amicus y Fautor bajo el nombre de Eques a Falce Aurea, y una Logia Simbólica, la Columna Coronada, que el duque Ferdinand instaló en su propia casa. Por encima de la puerta que, desde la calle, daba acceso a los locales de la Logia, el duque Ferdinand hizo situar las armas que él mismo había atribuído a este taller: un escudo rematado con la corona ducal, teniendo como soporte los dos leones de Brunswick, cargado a siniestra por la cruz templaria de gules sobre campo de plata, a diestra nueve estrellas de oro sobre campo de azur y llevando las iniciales de la divisa de la VIIª Provincia L.V.C. (Labor Viris Convenit)”.
Como se vé, los dos relatos concuerdan, salvo en un detalle de menor importancia: la patente ingle sa de F. de B. Firmada por Lord Petre, la fecha no puede remontarse a 1770, como lo afirma Le Forestier, si no que es forzosamente posterior a 1772.
- El Convento de Kohlo (4-24 de junio de 1772) procedió a una completa reorganización administrativa y financiera, que se tradujo en particular por la puesta al margen de poder de Hund y la elección de F. de B. Como Gran Superior de la Orden. La patente de nominación ha sido publicada, con algunos errores de transcripción, por Le Forestier (op. cit., pág. 193, nota 19).
- Recordemos que la primera provincia a ser “restaurada” lo fue, desde 1751, la VIIª, “sobre el Elba y el Oder”. Vino a continuación el turno, gracias a los desvelos del barón de Weiler, que actuaba en nombre del barón de Hund, de las provincias francesas de Borgoña (Vª), Auvernia (IIª) y Occitania (IIIª) (cf.Cuaderno Verde nº 8, pág. 39, nota 3 y pág. 95, nota 27); y , al mismo tiempo, de la VIIIª Provincia “de la Germania Superior (o Alta Alemania) sobre el Danubio, el Pó y el Tiber” por los desvelos del mismo Weiler y del barón de Waechter nombrado más tarde.
- A Ferdinand de Brunswick y Charles de Hesse, en estrecha relación por razón parentesco de sus esposas (princesas de Prusia), se les había echado en cara su pertenencia común a la Estricta Observancia y rápidamente trabaron lazos de gran amistad a causa de su perfecta conformidad de miras y aspiraciones en cuanto a conocimientos esotéricos.
Waechter había sido enviado por F. de B. a Italia con el fin de consolidar los progresos de la Estricta Observancia y sobre todo llevar a cabo una investigación sobre las exactas relaciones del pretendiente Carlos Eduardo Stuart con la Masonería templaria – puesto que, según las alegaciones de Hund, él era probablemente el Gran Maestro secreto de toda la Masonería y era en todo casó de Carlos Eduardo Stuart de quien el mismo tenía su iniciación a los grados templarios, lo que fundamentaba la legitimidad de su sistema. Carlos Eduardo, preguntado personalmente por Waechter, dijo no jaber tenido jamás ninguna relación con la Francmasonería – y lamentaba no haberla tenido. En contrapartida, el enviado de los príncipes les trajo revelaciones sensacionales: puesto en contacto por emisarios de los Hermanos Rosacruz – los verdaderos Superiores Desconocidos – había sido iniciado por ellos en seis de los siete grados de su sistema y había recibido como misión particular el instruir a los dos príncipes así como al príncipe Enrique de Prusia. Estos son los “grandes conocimientos” de los que Ferdinand habla un poco más adelante, conocimientos calificados por otro lado de “verdades importantes, nobles, sublimes, consolantes y sin peligro”, y que, provocaron en él una revisión completa de sus nociones sobre la Francmasonería, creyendo, según sus propios términos, “estar en el deber sagrado” de comunicarlos a todos sus “Hermanos Masones” (cf. Le Forestier, op. cit., passim y sobre todo págs. 561 a 565). El asunto es analizado en detalle por Gérard van Rijnberg. Episodios de la vida esotérica, págs. 118-129.
- El texto dice: Dinamarca. Se trata, por una parte, de temporadas pasadas con Charles de Hesse, y de otra, de una entrevista con Charles de Sudermania, ésta última destinada a regular el delicado asunto de las aspiraciones del heredero de la corona sueca sobre la VIIª provincia templaria y, como consecuencia, de las relaciones – ambíguas – entre la Estricta Observancia y el Rito Sueco. Según Le Forestier (op. cit., pág. 253) es en ésta ocasión (el verano de 1778), que Carlos de Sudermania recibió a Ferdinand de Brunswick al grado de Gran Oficial de su rito, circunstancia a la cual éste último no asignó fecha precisa.
- El Capítulo Iluminado de Suecia era la instancia rectora suprema del Rito sueco, denominado en Alemania “Rito de Zinnendorf” a causa del nombre de su reorganizador, y que, en los años 1770, hacía la competencia con éxito a la Estricta Observancia (Le Forestier, op. cit., págs. 184-185).
- Se refiere a los conocimientos, antes lo hemos dicho, transmitidos por Waechter, y que parecían concordar con aquellos que, cada uno por su parte, Haugwitz y Willermoz parecían detentar.
- Vechelde, nombre del castillo que el duque Ferdinand poseía cerca de Brunswick.
- N.T.: En el texto francés pone “en cachet”. Esta expresión, rara y que sólo se encuentra en los textos de Moliere, significa: marca o iniciales de alguien. Hay que entenderla como: un masón entre los demás, distinguido únicamente por el sello (cachet) de sus armas de caballero.
- “Desde la fecha de su notificación”
- Germanismo. Entender: “su sentimiento sobre la manera en la que creen poder...”.
- Idem: “sobre la manera en que los planes...”
- Idem.
- Sic por “sociable”.
- Inútil insistir sobre la revolución moral que representa el enunciado de principios tan elevados y exigentes.
- Digamos de pasada, que en lo que a él concernía, Ferdinand puso estos preceptos en práctica en el ducado de su hermano durante casi treinta años.
- Germanismo sintáctico. Leer: “es un deber sagrado para mí notificar a todos mis Hermanos Masones cual es su verdadera obligación”.
- Ruptura de construcción. Leer: “Lejos que los conocimientos sublimes y consolantes, etc. Me hicieran orgulloso y me condujeran a querer elevarme, etc., adoro con sumisión...”.
- Sic por “para”.
- A Ceraso: el barón de Waechter, ya nombrado. Ab Urna: Schwarz, originario de Estrasburgo, fue, según Le Forestier ( op. Cit, pág. 217), “durante veinte años, de 1772 a 1792, una especie de camarero secreto y hombre de confianza del Magnus Superior Ordinis”. El “cuadro de diputados componentes del Convento general” lo calificaba así: “El Rev. H. Schwarz, consejero de Estado de S.M. el rey de Dinamarca, etc. In O[rdine] H. Fredericus ab Urna, secretario general del Convento para lengua alemana, provisto de plenos poderes de Tesorero general de la [Iª] Provincia, así como de las prefecturas de Brunswick, de Hanover y de Königsberg en la Iª, al igual que del Gran Priorato de Bátava de la VIª Provincia (Alta Alemania) y de toda la VIIIª Provincia (Rusia)” – según la numeración modificada adoptada por el Convento (las menciones entre paréntesis están en el texto original, las menciones entre corchetes han sido añadidas por nosotros). En la carta de Gleichen citada anteriormente (pág. 41) se puede leer, a propósito de Ferdinand de Brunswick: “Me consta que él se confía y un poco se deja llevar por un secretario llamado Schwartz, que es muy entusiasta y que en este momento, ambos, no conocen nada mejor que el asunto Wachter (sic.)”. Schwarz no debe ser confundido con su homónimo, profesor de alemán y filosofía en Moscú, que se presentó en Wilhelmabd, no fue admitido al convento pero intimó sin embargo con Willermoz e importó a Rusia la Masonería rectificada, que tomó el nombre de Martinismo (Le Forestier, op. Cit., págs. 723-724. Cf. También supra pág. 23).
- A Bombice: Christian-Baltasar Meier, secretario de estado mayor vinculado a la persona de Charles de Hesse. Le Forestier relata como sigue estos acontecimientos (op. cit., págs. 568-569): “Antes de publicar su circular el duque Ferdinand había hecho lectura de la misma a los delegados de las Prefecturas que estaban reunidos bajo el nombre de Diputación de Brunswick, para deliberar con los representantes del duque de Sudermania sobre la elección de éste a la Gran Maestría de la VIIIª Provincia. Las alusiones a los conocimientos secretos y sobre todo a la condena del Sistema templario no tuvieron ningún éxito ante la asamblea. El Hermano von Kortum, provisto de poderes del príncipe sueco, elevó una protesta formal. Hizo señalar que, contestando la legitimidad de la organización actual y proponiendo destruir el edificio de arriba abajo, el Magnus Superior Ordinis violaba su promesa de fidelidad al Sistema templario; expresó el temor de que una negación venida de tan arriba trajera la confusión a las Diócesis y criticó particularmente el pasaje de la circular que habla de “los conocimientos superiores de los que el hombre puede tener posesión en este bajo mundo”. El emisario del duque de Sudermania tenía las mejores razones para oponerse a la competencia que las sugerencias del duque Ferdinand podían hacer a las doctrinas místicas guardadas en reserva por su patrón. Esta consideración dejaba indiferentes a los miembros del Directorio que formaban parte del cuerpo de la Diputación, pero no por ello su oposición fue menos viva, ya que temían las consecuencias que fatalmente debería comportar el golpe dado por su jefe al prestigio de la Estricta Observancia; rechazando por todo ello expedir la circular.
Avisado de este rechazo, el duque Ferdinand, que se encontraba junto a Charles de Hesse, mandó recado al Directorio, el 29 de octubre, diciendo que deseaba expresamente que su circular fuera transmitida sin modificación alguna a todas y cada una de las Diócesis, dado que la misma enunciaba verdades de las que estaba convencido y conocía su evidencia. Protestó, así mismo, diciendo que su intención no era la de destruir la Orden o la de abandonarla a su suerte, si no únicamente la de poner a los Hermanos en la buena vía, y que a lo sumo, lo que podía conceder es que su circular no fuera llevada a conocimiento exhaustivo de todos los miembros de los Capítulos, comunicándolo solamente a aquellos, cuidadosamente escogidos por los superiores de las Diócesis, consintiendo a explicar confidencialmente a estos últimos el sentido exacto de los términos por él empleados. Declaró también que se vería obligado a presentar su dimisión, en el supuesto caso que le fuera prohibido hacer entender a los miembros de la Orden Interior, lo que debía enseñarles en calidad de jefe y pastor del rebaño.
El Directorio de Brunswick se inclinó antes este requerimiento; la circular fue publicada en las formas ordinarias y el duque la hizo remitir, el 1º de noviembre, junto con un comentario destinado a los superiores de los Capítulos, en el que el signatario insistía sobre la sinceridad de su fe mística: “Lo que he dicho en mi circular referente a la existencia de conocimientos superiores a los que el hombre puede acceder en este bajo mundo por la gracia del Gran Arquitecto del Universo, lo he experimentado en mi alma y consciencia con una entera convicción. No he querido ocultar a los presidentes de las Logias escocesas (prefecturas), que son amigos y para los que no tengo secretos, que los hombres honestos, de costumbres puras y creyentes, se pueden deleitar con esta gran esperanza”.
- “Según local”: según sean las circunstancias locales.
- “Gottorff”, por Gottorp, castillo situado en las proximidades de la ciudad de Schlesvig, antigua cabeza de partido del ducado de Gottorp y residencia del príncipe Charles de Hesse en tanto que gobernador de Schlesvig-Holstein (por aquel entonces posesión danesa).
- Figuran en las Actas, en anexo al discurso de Ferdinand de Brunswick: el original (en alemán, documento nº 1) del primer “bosquejo”, fechado del 28 de abril de 1779 (y no del 29), la memoria (en alemán, documento nº 2) del H. Von Kortum, Eques a Fonte irriguo, le “bosquejo de respuesta” (en alemán, documento nº 3) de Ferdinand, y finalmente el “comentario destinado a los superiores de los capítulos” señalado por Le Forestier (ver anterior nota 36), con fecha de 1º de noviembre (en alemán, documento nº 4). Estos distintosdocumentos no hacen más que desarrollar las ideas aquí expuestas.
- Von Kortum
- Esta es una queja que podría aplicarse perfectamente en nuestros días,... Estas respuestas a que se refiere están reproducidas en las Actas, de los núms. 64 a 85. Es justamente por que éstas no proponían ningún “plan” que satisficieron al Gran Superior que finalmente terminó encargado a Virieu la realización del trabajo.
- Le Forestier le dá fecha del 20 de marzo. La cronología de las circulares se establece pues como sigue: 28 de abril de 1799, proyecto de circular; primera circular: 6 de octubre de 1779, seguida del comentario de 1º denoviembre; segunda circular: 19 de septiembre de 1780; tercera circular: (“preliminar”), convocando al convento para el 15 de octubre: 18 de junio de 1781; cuarta circular, prorrogando el convento hasta abril de 1782: 18 de agosto de 1781; quinta y última circular, convocándolo para el 16 de julio: 30 (o 20) de marzo de 1782.
- Frase claramente situada aquí por error, que no es mas que una repetición (ver anteriormente).
- En efecto, el estilo no era siempre de una corrección perfecta, pero el príncipe se expresaba en francés de manera muy inteligible y no sin elocuencia. En cuanto a los anacronismos, no parecen haber muchos.
- Eques Profesus et Magnus Superior Ordinis: Caballero Profeso y Gran Superior de la Orden.