Consagración
del
GRAN PRIORATO DE HISPANIA
El
sábado día 5 de abril de 2.003 tuvo lugar como estaba
prevista, la Consagración del GRAN PRIORATO DE HISPANIA y la
instalación de su Gran Maestro por parte del GRAN PRIORATO
DE LAS GALIAS.
Previamente, se
llevó a cabo en la sala capitular del castillo de Monzón,
una Tenida en grado de Aprendiz convocada por el Directorio Nacional
de las Logias Reunidas y Rectificadas, prestando juramento los nuevos
Diputados Maestros de las Logias Escocesas de San Andrés. Finalmente
y antes de cerrar los trabajos, el Serenísimo Gran Maestro,
pronunció un discurso glosando la importancia
de la jornada.
Seguidamente, en la misma sala, se decoró para efectuar la
reunión del Gran Capítulo de los Caballeros Bienhechores
de la Ciudad Santa, siendo abiertos los Trabajos por el GRAN PRIORATO
DE LAS GALIAS, procediéndose a instalar mediante
solemne ritual, como Gran Maestro Nacional y Gran Prior del GRAN PRIORATO
DE HISPANIA, al muy Reverendo Caballero Ramón Martí Blanco, eques a
Voluntatis Fortitudine. Posteriormente, el Serenísimo
Gran Maestro del GRAN PRIORATO DE LAS GALIAS, pronunció un
solemne discurso al que respondió con unas sentidas palabras el
nuevo Gran Maestro recién
instalado.
Finalmente, ya por la noche, se celebró la anunciada cena con
las Damas en la que se efectuaron los brindis de rigor, empezando
como es acostumbrado, por el dedicado a su Majestad el Rey de España.
Con motivo de esta señalada efemérides se ha hecho acuñar
una medalla conmemorativa que fue repartida entre todos los asistentes.
Parlamentos:
-
Discurso
del Prior Nacional /Gran Maestro en la Tenida Solemne del Directorio
Nacional:
Hoy
es un día importante para todos nosotros. El 12 de enero
de este año, con el abandono de la Gran Logia de España
y su Gran Priorato, dimos un paso trascendental para la breve
historia del Rectificado en nuestro país y para la historia
del Rectificado en general.
Ya en el año 2000, tras la ruptura unilateral por parte
de la Gran Logia Nacional Francesa del concordato existente
entre ésta y el Gran Priorato de las Galias, las circunstancias
obligaron al Gran Priorato de las Galias a devolver la Orden
a la que había sido su estructura primitiva. Feliz circunstancia
que nos llevó a nosotros el pasado mes de enero a tomar
la misma decisión, al constatar la imposibilidad de continuar
en el seno de una Obediencia que no nos entendía ni quería
entendernos y que imposibilitaba el desarrollo en plenitud del
Régimen Escocés Rectificado.
Es más, teníamos la certeza y los hechos posteriores
han corroborado nuestras sospechas, que lo que se pretendía
era desvirtuar, profanar y ensuciar aquello que tanto queremos
y tanto nos ha costado conservar: el Rito Escocés Rectificado.
Ahora, intentarán poner en práctica un Rectificado
hecho a su gusto y medida, alejado de cualquier tradición
y por supuesto descristianizado, o como dicen ellos, conservando
simplemente aquel espíritu crístico, lo que entre
nosotros quiere decir, convertirlo en laico.
Ves por donde, un sistema masónico como el Régimen
Escocés Rectificado, reservado única y exclusivamente
a cristianos, se ve obligado a marchar del seno de dos Obediencias
regulares que en teoría tienen entre sus principios la
misión de velar por que todos sus miembros sean creyentes,
crean en Dios, bajo el título ecuménico de Gran
Arquitecto del Universo. Algo esta pasando, desde hace tiempo,
entre las Obediencias que se titulan regulares, cuando el Rectificado
tiene que salir por la puerta de atrás. Han perdido toda
noción de Tradición e intentan mantener unas formas
que al haber perdido toda vinculación con el fondo, están
totalmente desvirtuadas, lo que les lleva a pelearse entre ellos
por el tamaño de su mandil y el brillo de sus medallas.
Que suerte que el mes de enero tomáramos la decisión
de marcharnos, de marcharnos para ir a alinearnos junto a aquellos
que siempre han sido nuestro guía, el Gran Priorato de
las Galias. Ellos han sido para nosotros como el Segundo Vigilante,
el guía que el Venerable Maestro concede al candidato
a Aprendiz que sumido en las tinieblas no sabría como
orientarse para llevar a cabo sus viajes por el camino adecuado.
Pues bien, nuestros Vigilantes nos van a presentar para recibir
hoy del Maestro aumento de salario. Nos van a decir que nuestro
trabajo va por buen camino que nuestra decisión fue tomada
con Justicia, que tuvimos la Templanza para esperar nuestro
tiempo, la Prudencia para planearla y la Fuerza para ejecutarla. Y que
nos mantenemos en ella con Fe, Esperanza y Caridad.
El Gran Priorato de las Galias va a ratificar todo ello dentro
de un rato, en un acto reservado a Escuderos y Caballeros,
en que constatará que hemos buscado, perseverado y sufrido.
A nosotros nos queda demostrar en un futuro que no se han equivocado
con su decisión que somos dignos de ella. ¿Qué
debemos hacer en lo sucesivo?, seguir haciendo lo mismo que
hemos venido haciendo hasta ahora: aplicar la Justicia atemperando
sus rigores con la Clemencia; tener la Templanza necesaria para
mantenernos en nuestro trabajo; usar la Fuerza precisa para
salir victoriosos en nuestro empeño, tener Fe en que
hombre puede alcanzar cosas mejores; sostener la Esperanza
en obtenerlas y confiar en la Caridad del Todopoderoso.
Pero nos queda mucho por hacer. Hemos de dar cumplimiento a
un principio masónico que la equivocación reinante
en la Obediencias que se titulan regulares, han confundido:
reunir lo disperso. Para ellas, reunir lo disperso significa
sumar el mayor número de efectivos, ya que, para ellos
lo que cuenta es la cantidad y la suma de sus capitaciones.
Para nosotros, reunir lo disperso significa buscar, separando
el grano de la paja, posibilitando al buscador puro de corazón,
acercarse al manantial donde pueda saciar su sed de Verdad.
Hemos de mantener esta Tradición, hemos de conservar
pura y sin mácula la tradición masónica,
el Régimen Escocés Rectificado, que a la vista
del estado de deterioro de lo que nos rodea, me atrevo a decir
que constituye la única vía iniciática
que le queda al mundo occidental. La responsabilidad de las
Obediencias Rectificadas es grande.
Pido a los Venerables Maestros de las Logias de San Juan y a
los Respetables Diputados Maestros de las Logias de San Andrés,
hoy recién juramentados, tomen plena conciencia de la
gran responsabilidad que recae sobre nuestras espaldas. El Gran
Priorato de Hispania y su Directorio de las Logias Reunidas
y Rectificadas, esta abierto, repito, a todo buscador puro de
corazón, por lo que, sin confundirlo con el proselitismo,
pido a los responsables de nuestras Logias que vayan y se acerquen
a toda Logia que quiera recibirles y presenten nuestra Orden
y nuestros objetivos.
Bien no quiero extenderme más pues el tiempo apremia
y queda trabajo por hacer, solamente felicitarme y felicitaros,
Queridos Hermanos, y exhortaros para que continuemos trabajando
en paz y harmonía.
Castillo
de Monzón, 5 de abril de 2003
subir
-
Discurso
del Gran Maestro del GPDG en
el Gran Capítulo de los Caballeros Bienhechores de la
Ciudad Santa:
Guardo
aún el recuerdo del armamento de vuestro Smo. Gran Maestro
y Gran Prior. Se llevó a cabo en una capilla románica
cerca de Libourne en una día espléndido y soleado.
Poco después de terminar la ceremonia, me dijo, que durante
el armamento se había sentido como flotando sobre una
pequeña nube. Efectivamente, él estaba entre el
cielo y la tierra, entre la escuadra y el compás y pensé en
aquel momento que se trataba de un buen presagio. La ceremonia
de hoy nos prueba que el presentimiento era cierto.
No es fácil ser masón hoy en día y mucho
menos masón rectificado. Es una vía difícil,
exigente. Hace falta una fe a toda prueba para resistir las
tentaciones y trampas del demonio y los sarcasmos de aquellos
que no nos comprenden y a menudo nos odian cuando nosotros les
amamos. En los primeros pasos en nuestra vía, que realmente
es una vía iniciática, hay que estar bien convencido
que la iniciación pasa ante todo y en consecuencia debemos
dedicarle nuestra vida.
Todos los acontecimientos que sacuden la Francmasonería
actual nos prueban, si acaso hiciera falta, que el Rito Rectificado
no puede vivir bajo Obediencias de Ritos diferentes. En Francia,
en España, las Obediencias que han querido imponer sus
leyes a las Logias Rectificadas, han explotado. Me atrevería
a decir, que gracias a esta explosión, hemos podido volver
a encontrar nuestro tesoro, nuestro Rito en su integridad y
verdadera dimensión. A nosotros y a vosotros, nos corresponde
conservarlo intacto y actuar para que nunca nadie más
pueda menoscabarlo, banalizarlo, meterlo en un puchero para
hacer de ello un guiso sin sabor y sin olor.
Nuestra vía esta claramente trazada, mantener nuestra
Tradición, nuestros rituales, nuestro espíritu,
nuestra fe para mayor Gloria del Gran Maestro de todos, el
Cristo.
Tenemos una misión en este mundo tocado de apostasía,
y que se encuentra en un estado tan avanzado de muerte espiritual
que ha perdido consciencia de su pecado. Esta perdida se traduce
en actitudes que van desde el rechazo odioso a Cristo hasta
aquellas otras que falsifican su Palabra y quisieran ver una
iglesia y una Masonería amputadas de su misterio, vacías
de su divina trascendencia.
El pecado no resulta nada nuevo. La novedad radica en el pecado
que se cree que ya no lo és, lo que lleva al tranquilo
relajo y seguridad de las masas laicalizadas, entre las que
podemos ver a lobos disfrazados con piel de cordero. Ya que,
no hay temor a infringir la ley de Dios puesto que, según
ellos, ya no hay Dios.
Dios es verdad. La sinceridad es la conformidad con Su verdad.
Pero cuando cada uno pretende tener su verdad, la verdad se
esfuma y cuando por este hecho uno se convierte en enemigo de la verdad
del otro, Satán resuelve el embrollo imponiendo
su mentira.
Es contra todo esto que nuestros Grandes Prioratos deben batirse
para que nuestros Hermanos se conviertan primero en Iniciados,
luego en hombres de conocimiento, de inteligencia, de comprensión,
de tolerancia y puedan hacerse Testimonios vivos y guardar la
Tradición y la Verdad de la Palabra para finalmente
intentar difundir todo ello en el mundo.
Smo. Gran Maestro, es una pesada tarea la que ahora os espera.
Guardad vuestro Gran Priorato de toda deriva, hacer oídos
sordos a los cantos de sirena que os rodean y que podrían
poneros en una vía que no es la nuestra. Para evitar
que esto suceda, a menudo hay que sacrificar multitud de cosas
y saber que la verdadera recompensa de nuestras acciones, no
es en este mundo sensible sino en el cielo que la tendremos.
Os deseo a todos y particularmente a vos que la fuerza y la
gracia divinas os ayuden a llevar a buen término todas
las acciones que emprendáis para el bien de la Orden
y del Régimen escocés rectificado en su conjunto.
Que Dios os ayude.
Castillo
de Monzón, 5 de Abril de 2003
subir
Serenísimo
Gran Maestro, yo y todos los Caballeros del ahora Gran Priorato
de Hispania, os queremos agradecer lo que acabáis de hacer,
nos reconforta y cumple todas las expectativas que pudiéramos
tener.
Nos reconforta y dá fuerzas para continuar trabajando y
luchando, no ya con el hierro de la espada puesto que como bien
dice el ritual de armamento de los Caballeros, no es con estas
armas que tanta sangre han vertido para vergüenza del nombre
de cristiano, con las que el Caballero de hoy debe luchar, sino
con la fuerza de su ejemplo y persuasión.
Para nosotros, los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa
españoles, hoy, es un volver a poner las cosas en orden,
un orden que se rompió cuando el 8 de Enero de 1994 el
Gran Priorato de las Galias se vió obligado a abandonar
nuestro país y nosotros pasamos a estar bajo la jurisdicción
de un nuevo Gran Priorato templario creado por los ingleses. Algo
muy importante se rompió para nosotros aquel 8 de enero
en que nos vimos abandonados entre unas estructuras y un sistema
que no nos entendía ni quería entendernos y además
quería someternos. Pero lo peor estaba por llegar, y lo
peor se produjo en el año 2000 cuando se nos prohibió
cualquier contacto con el Gran Priorato de las Galias, al considerar
el Gran Priorato bajo cuya jurisdicción estábamos,
que el Gran Priorato de las Galias había perdido su regularidad.
Con esto, se rompían definitivamente y de manera ignominiosa
los canales que teníamos con vosotros, y a través
de los cuales habíamos bebido y nos habíamos alimentado
hasta entonces. Y es que todo cuanto éramos y cuanto somos
como caballeros masones y desde un punto de vista iniciático,
se lo debemos al Régimen Escocés Rectificado y al
Gran Priorato de las Galias que nos mostró el camino para
llegar a este inagotable manantial.
Pero como dice un dicho de aquí, no hay mal que por bien
no venga. Esta ruptura definitiva nos forzó a tomar decisiones
saludables y quitarnos de encima el yugo que no nos dejaba respirar.
Y he aquí que ahora podemos restablecer un estado de cosas
que nosotros nunca hubiéramos querido que cambiaran. Volvemos
a estar con el Gran Priorato de las Galias, pero esta vez en lugar
de estar “dentro de” estamos “junto a”.
Estoy completamente seguro que la jornada de hoy es el inicio
de una nueva época para el Rectificado en general. Así,
desde nuestro modesto número, podemos decirle al Gran Priorato
de las Galias, a nuestro progenitor, a partir de ahora ya no estáis
solo, a partir de ahora nuestras espadas estarán junto
a las vuestras para batirnos en contra del maligno y hacer prevalecer
las verdades del cristianismo. Ahora si que vamos a crear con
nuestros dos Grandes Prioratos una “auténtica” familia
Rectificada.
El trabajo que nos queda por hacer juntos es ingente, ni más
ni menos que reunir a toda la francmasonería cristiana
que tiene como común origen el Convento de Wilhelmsbad.
No esta mal como objetivo, sobre todo, para un Gran Priorato
Rectificado que acaba de nacer.
Pido a Dios Todopoderoso, encuentre justos nuestros propósitos
y se complazca en bendecirlos.
subir
|